Entender el CCUS: una piedra angular en la mitigación del cambio climático
La captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS) es un conjunto de tecnologías cruciales para reducir el impacto del cambio climático. Se centra en la eliminación del dióxido de carbono de las principales fuentes, como las centrales eléctricas y los polígonos industriales, que contribuyen significativamente a las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.
El proceso CCUS consta de tres etapas principales:
- Captura: Es el proceso de atrapar el CO2 antes de que escape al aire. Hay diferentes maneras de hacerlo. Por ejemplo, la captura posterior a la combustión consiste en extraer el CO2 de los gases de escape; la captura previa a la combustión transforma los combustibles fósiles en una mezcla de gases, lo que facilita la eliminación del CO2; y la oxicombustión quema el combustible en oxígeno puro para producir principalmente vapor de agua y CO2, que luego son fáciles de separar.
- Utilización: Una vez capturado el CO2, podemos reutilizarlo. Puede utilizarse para fabricar hormigón o plástico, o para la recuperación mejorada de petróleo (EOR). Este proceso consiste en inyectar CO2 en los yacimientos para extraer más petróleo. Utilizar el CO2 de esta forma impide que vaya a la atmósfera y lo hace valioso, lo que fomenta su captura.
- Almacenamiento: El último paso consiste en mantener el CO2 capturado fuera del aire para siempre. Lo hacemos inyectándolo en el subsuelo, en lugares como yacimientos de petróleo y gas vacíos o acuíferos salinos profundos, donde permanece.
Con estos pasos, las tecnologías CCUS son una parte importante para avanzar hacia un futuro con menos carbono. Permiten que las industrias sigan funcionando al tiempo que reducen su impacto sobre el medio ambiente. Esto apoya otros esfuerzos de energía limpia y sostenibilidad, todos trabajando juntos para hacer frente al cambio climático.
